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La lógica de marchar tranquilo en un país emputado

Más que pensar en la lucha social en términos de justicia, hay que poner el acento en la justicia en términos de lucha social (…)  Si se hace la guerra es para ganar, y no por el hecho de que dicha guerra sea justa.

Michel Foucault. De la naturaleza humana. Justicia contra poder.

El mexicano es raro, lo sabemos, suele emplear algunas conductas que no tienen mucho sentido para alegrarse ante distintas adversidades. Las marchas siempre me han parecido una de esas extrañezas porque tienen más elementos de desfile que de verdadera manifestación de inconformidad. No es algo que se construya solo desde dentro con los que las conforman, también lo hace desde fuera con los que las ven divertidos ante las proclamas, los disfraces y los carteles. Ya me lo ha dicho una amiga extranjera en estos días al ver un vídeo de las virulentas marchas que se han desatado “¡pero si se ven felices! así yo mejor les daba más para que sigan igual…” . La mayoría de los mexicanos en estas marchas no se ven enojados, se ven festivos, se ven amistosos.

A pesar de mi poca afinidad por la práctica de marchar, la indignación que sentí luego de las evidentes prácticas despóticas de las pasadas elecciones para presidente de México me llevó a ir a una. Las pruebas descaradas que empezaron a salir a flote y la ira y consternación manifestada por muchos “activistas de facebook” me motivó a pensar que probablemente tuviera algún sentido ir a una por primera vez.  Lo pensé y lo dije a quien me acompañó al llegar : “No creo en las marchas, me cagan, pero estoy enojado y me quiero desahogar.” He ahí el primer problema de la marcha mexicana, que más que un medio para unir sectores y planear acciones reales aprovechando la conglomeración de simpatizantes, es más bien un instrumento catártico, un saquito de box, un judas para quemar en forma de calle.

-¡¡VAMOS A GRITARLE A LOS EDIFICIOS! *¡SI!* -Y… y… ¡Les vamos a cantar! *¡SI!*

Esta marcha se asumió como una marcha pacífica, una curiosa modalidad que se vio acrecentada con el movimiento por la paz encabezado por Javier Sicilia que tuvo su auge el año pasado. Lo curioso es que parece que nadie pone en cuestión el hecho de que los motivos que mueven a las actuales marchas son distintos a los “siciliescos”, en este caso se trata de una indignación generalizada por parte de grupos sociales conscientes de lo absurda que es la idea de democracia en su país, dispuestos a hacer algo aún a pesar de que las instituciones oficiales (IFE, televisoras y gobiernos extranjeros) hacen lo posible por legitimar al supuesto ganador ¿No se lee esto como un evidente desafio a las normas? Para los lúcidos que acepten una respuesta afirmativa entonces parecerá ridículo pensar que en una marcha que enarbola estas ideas se impida caminar por los carriles de dos sentidos a la vez. Es estúpido, es ilógico y es hasta denigrante.

“Recuerden que al llegar al IFE nos vamos a tomar todos de las manos”, “No pisen los camellones”, “No obstruyan al camión” … ¿”No se enojen”? 

Las reglas hacen la institución, la institución a su vez dispone de distintos dispositivos para asegurar su poder y su presencia. Este tipo de marchas damas y caballeros, son un dispositivo que asegura a la institución. Los asistentes podrán ir a una, dos, hasta seis marchas, pero tarde o temprano comenzarán a cansarse, habrán gritado tanto que se habrán desahogado y resignado, pues eso de gritar al final no resuelve una democracia. Es una idea romántica, pero el poder de la palabra no reside precisamente en esa práctica feroz de desgañitarse varias veces.

Varias prácticas evidenciaron la carencia de sentido en la marcha pasada, entre ellas las propuestas “revolucionarias” lanzadas por un sujeto que sin identificarse pedía calma a todos para ser escuchado. En medio de una plaza con un aforo grande logró obtener la atención para simplemente decir que no teníamos que usar armas, que bastaba con no comprar artículos a ninguna macrocorporación, no ver los canales de las grandes televisoras y todos esos remedios que ya son recetarios de la conducta ejemplar del neo-hippie. Luego la marcha se levantó para caminar a algún lugar desconocido sin rumbo y rutas claras, para que en el camino los agotados comenzaran a hacer paradas en esas tiendas a las que se había invitado a derrumbar  con el desprecio de nuestros bolsillos.

¡Orden, ¡orden!, ¡orden!

La ilusión más interesante es que muchos le llaman a eso “tomar las calles” lo cual no responde a la idea de empoderamiento necesaria, a eso no llamaría yo tomar la calle, sino rogarla, igual que estamos acostumbrados a rogar para todo, le rogamos a las autoridades de todo tipo desde que somos niños, a los papás, a las parejas, a los oficiales de vialidad, a los profesores y a Dios. Ay de aquel que se atreva a exigir algo porque será tildado en el mejor de los casos de un frívolo soberbio. Y al decir esto comparto la opinión de muchos que están más molestos por no poderse molestar que por la situación que detonó todo.

Lo que viví en la marcha del 4 de julio del 2012 en Jalisco fue como haber montado un caballo sin cabeza que anduvo desangrándose por toda la zona centro y algunos de sus alrededores, un caballo potente pero que terminará muriéndose. La gente esta enojada y las marchas le están haciendo el favor al poder de tranquilizarlas para dejarlas desalmadas nuevamente, con la ilusión de poder hacerse escuchar dentro de 6 años o la resignación de morirse antes de aburrimiento.

Fuente de la imagen principal.

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Acerca de Psiconauta

Lector de los días, poeta de clóset y amante de la ciudad. @lo_psicosocial

7 comentarios el “La lógica de marchar tranquilo en un país emputado

  1. Hay una asamble permanente en el Parque Rojo, las movilizaciones son sólo una parte de los diálogos, acuerdos, debates, propuestas y demás planteamientos que se están haciendo en grupo, como sociedad civil. Ojalá puedas darte una vuelta un día.

  2. En efecto 132 y aquí estoy describiendo únicamente el caso de las llamadas por ti movilizaciones, que son las que son más vistas y concurridas por el ciudadano promedio.

  3. Si… parecen estar echándole porras al fraude, en lugar de hacer notar que el motivo de la marcha es la inconformidad. Estoy de acuerdo con que la violencia no es opción para manifestarse, pero tampoco se trata de que parezca una celebración del Grito de Independencia. “Ni tanto que queme al santo, ni poco que no lo alumbre”

  4. “Power never concedes without demand” Lo que quiere decir, es que no puedes derrocar el poder sin obligarlo a que lo haga. Es verdad, los pocos ejemplos que hay en la historia acerca la emancipación y otros movimientos de independencia han sido solo cambiar el balance del poder mas que socavar las jerarquias establecidas y, de hecho, los gobiernos esperan que si el pueblo va a pedir ajustes lo hará por la vía que requiera menos sacrificio. El pacifismo, de hecho, es una patologia.

  5. La indignación colectiva no se expresa en su totalidad en la estado de animo de cada individuo (yo en lo personal me sigo riendo con mis amigos a pesar de que ganó Peña Nieto), me parece que estas olvidando, que el simple hecho,de tomarse la molestia en asistir a una marcha o manifestación (aunque dentro de esta te estés riendo con tus amigos), ya dice mucho, ya dice que si hay un sentimiento colectivo (tú mismo lo hiciste), sentimiento que en otros medios no tiene expresión por cierto, es por eso que la toma de espacios públicos a veces es necesaria. Si ganas sobran de ir y sacar a Enrique Peña Nieto de las orejas y lincharlo, ganas sobran de quemar las instalaciones de Televisa. En YouTube podrás ver videos donde la gente se le abalanza a la camioneta donde supuestamente viaja Enrique, muchas cartulinas expresan ya ese encabronamiento, algunas inclusive con groserías, en la Ibero alguien le arrojó un zapato a Enrique. Aquí en Tijuana me tocó ver como los morros se fueron sobre el camión de campaña para senador de Eligio Valencia y abrieron por la fuerza los compartimientos laterales donde se guarda carga y equipaje, se puso muy violento el asunto cuando vino Enrique, quemaron cachuchas de su campaña y demás artículos, si están enojados, como fregados no, eso es precisamente lo que tratamos de canalizar.
    Y pues el movimiento YoSoy132 está viendo apenas como va a trascender las marchas en estos siguientes seis años pues previo a las elecciones solo se enfoco en eso. Hubieras ido a las marchas previas a la jornada electoral; te invito también a que asistas a futuras marchas y a las juntas y asambleas de comités del movimiento. No te apresures a hacer afirmaciones por favor, esto aun no termina, sus efectos aun no se pueden medir ni calificar.

  6. […] lo decía en un texto bastante claridoso mi compañero psiconauta en su articulo: la lógica de marchar tranquilo en un país emputado en donde exponía el fondo y la forma de las marchas, que se irían extinguiendo poco a poco, ante […]

  7. […] insultado. Bien lo mencionaba en entradas anteriores nuestro compañero Psiconauta en su entrada “la lógica de marchar tranquilo en un país emputado: -La mayoría de los mexicanos en estas marchas no se ven enojados, se ven festivos, se ven […]

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