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La otra televisión: El cambio volvió, ¡EN FORMA DE FICHAS!

“Para vivir debemos comunicar, para comunicar debemos liberarnos del control de la comunicación”.

Antonio Negri- Meditando sobre la vida.

Ya se ha dicho varias veces, pero tal vez no se entienda, cambiar de opresor no significa ser libre. Muchos auguramos (práctica chaquetera) que estas elecciones traerían un cambio y tal cambio llegó, “ahora somos una sociedad más informada” dicen los optimistas que siguen augurando (compulsión chaquetera) y que ahora dicen que lo siguiente es el cambio real (deja vú).

-Veo un cambio…

-¡Oh! es usted sabia…espere ¿eso es un foco?

Tal supuesto cambio que transformó de la noche a la mañana a la mayoría de simpatizantes de los oprimidos, la moda verde, las bicicletas y la izquierda en unos eruditos críticos-portadores-del-verbo-liberador no es el indicio de una sociedad mejor, es una presunción fantoche de poder. En el centro del asunto se tiene a muchos jóvenes usuarios adaptados de tal manera al retuiteo, que  terminaron por olvidar pensar en aquello que reproducen. Alguien convencido de lo que no conoce, ni intenta conocer, es un lastre que hemos venido arrastrando durante décadas bajo el nombre de “televidente“.

¡Te acuerdas del cambio? ¡Volvió! ¡EN FORMA DE FICHAS!

 Un ejemplo de esto son los cientos de personas reproduciendo frases ajenas bajo el nombre de algún intelectual cuyas ideas no eran ni por lo menos afines a las que ellos “profesan”, o que peor aún, ni siquiera pertenecían al autor referido. Pseudo graffitis hechos con un indisimiluado photoshop con párrafos completos que inundan una pared desconocida. Miles de “likes” y “shares” regalados a notas que los desprestigian pero que por el título aparentan ser favorecedoras a sus ideales. Esa es la nueva sociedad informada que va a traer el cambio real a México. La apuesta actual repudia a la televisión, pero solo para cambiarla por su símil facebookero. No hay una verdadera emancipación, sigue habiendo un público idiota, la diferencia es que ahora se asume como inteligente.

Cambiar de canal no establece un cambio trascendental si los fines y la actitud son los mismos.

“¡Exigimos que nos pasen en la televisión!” gritan muchos, a sabiendas de que con aparecer en ella se rebajan a ser otra  programación hipnotizante. La exigencia es la de utilizar el medio omnipotente con una finalidad igual de perversa: convencer a todos de que sus ideas son la verdad ¿No sería propio de un movimiento crítico, pensante y super educado pensar en algo mejor?

Una propuesta que apueste a la comunicación liberada, a la construcción de una multitud de singularidades y no de un cuerpo viscoso de vísceras que se pudren rápido, ese sería un cambio interesante que no se ha intentado, pero nuestros ahora de repente más versados ciudadanos, dicen que todo aquello que no sea lo que ellos dicen es retrograda y debe ser exorcizado. Lo cual en el fondo no me importa, pero en la superficie me asquea ¿quién diablos les dijo que el poder se localiza únicamente en el Estado y sus secuaces mediáticos? ¿a quién se le ocurrió hacer que los simpatizantes se traguen la idea de que el anticristo está en la televisión? sus efectos ya están dados, el problema ahora es más complejo que eso.

“El Leviatán antiguo cambia de forma y se manifiesta en la omnipotencia del pensamiento unidimensional, en la condena a muerte de toda reflexión, por poco compleja o subversiva que sea, o, peor aún, en su recuperación de acuerdo con las voces de orden del teatro mediático circundante”.¹

La mayoría de los popurrís “beligerantes” que se vienen gestando desde antes del proceso electoral son producto de ese pensamiento unidimensional; sus artífices principales siguen siendo los niños que veían al Chavo del 8 y haber leído un libro de Carlos Fuentes no les quitará aquella impronta televisiva por arte de magia, sino la capacidad de pensar distinto y de asumir la responsabilidad de lo que como individuos produzcan. Con ello podrán salirse, aunque sea un poco del mar de ideas que ya están hechas. Aclaro con una imagen: no se trata de ser un gato que burlonamente se coma a los peces de la pecera, sino un pez consciente de su hábitat artificial ¿cómo si no intentar controlar la pecera?

Por si alguien objeta el típico “¿por qué no propones algo?” o el “si no estás haciendo nada no critiques”, recomiendo dudar de lo que parece bien hecho, de lo más alabado, de lo que está in, para proponer siempre algo distinto. Las ideas, los movimientos sociales y los objetos de crítica no se deben estancar, de lo contrario engendran mosquitos “indignados”. Sobre todo hay que dudar si alguien nos está diciendo que tal o cual es la mejor idea… sí, lo sé, este consejo cae por sí mismo, pero esa es precisamente la idea porque no hay recetas.

Y no se diga más, la próxima vez hablaré de otro tema porque este ya se volvió rancio 😉

¹ Onfray, Michel. Política del rebelde. Tratado de resistencia e insumisión, Barcelona: Anagrama, 2011, p.192.

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Acerca de Psiconauta

Lector de los días, poeta de clóset y amante de la ciudad. @lo_psicosocial

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