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Triunfos robados: métsican olimpic edishon

“Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo
y no deseo con exceso lo que no tengo”
Leon Tolstoi

Con el reciente triunfo del Tricolor en las olimpiadas estamos quienes nos emocionamos, gritamos, nos alegramos y hasta lloramos cuando comenzó a  sonar el himno en Wembley, pero eran de esperarse los juicios adelantados. Mientras unos  posteaban en redes sociales “viva México” “otro gol para el Tri” “a huevo, ganamos oro”, otros escribían “si pendejos, se les olvida el fraude” “el oro para tapar la situación política” “imbéciles sin memoria”. Vaya, nos quejamos de la ignorancia y la falta de tolerancia de los políticos corruptos, de los burócratas que nos ven como mugrosos sin futuro y de repente nos posicionamos en la postura de estos, y en lugar de festejar un momentito de alegría tratamos de hacer sentir como imbéciles desmemoriados a quienes lo hacen. Coherencia al 100…

Cualquier relación entre la postura nena de las "pantallas de humo" con la postura nena de cualquier chickflick, es mera coincidencia...

Cualquier relación entre la postura nena de las “pantallas de humo” con la postura nena de cualquier chickflick, es mera coincidencia…

Por alguna extraña razón, después de una terrible temporada de segregación y ostracismo que vivimos los “nacos de izquierda”, ahora nos encontramos con que una considerable parte del país de la nada se preocupa por los hilos que nos manejan. ¿Nos llegó tarde la conciencia o de a tiro nos quedamos paranoicos? No es que abandonemos nuestros ideales, no se trata de verle lo malo a todo siempre, no seamos tan reduccionistas y poco tolerantes, si tenemos un buen momento lo disfrutamos, y no me refiero únicamente al ámbito deportivo, sino a la vida.

“No quieran empañar con mierda politiquera el esfuerzo de los deportistas, cada cosa en su lugar, valor a quien valor merece” dijo acertadamente la blogger MariaCalavera. De lo contrario (agregamos), los esfuerzos de estos chavos se convierten en una más de las quijotescas justas que caen en el olvido de la ya muy golpeada moral mexicana.

No por un triunfo en el futbol vamos a dejar de pensar en nuestro país, en la situación que nos atañe, en esto que esta decidiendo el futuro de nuestro México, no sólo se trata de un deporte… ¿O qué si me alegro, me emociono y hago fiesta por ir a Oaxaca o por que hoy me voy a echar un chilito relleno también soy idiota? ¿Sólo porque disfruto de un momento y de un pedacito de mi país y de mi cultura, por eso voy a ser un tonto desmemoriado? No mamen…

"¿Que te gustan los chiles en nogada? VENDEPATRIAS!"

“¿Que te gustan los chiles en nogada? VENDEPATRIAS!”

La veloz y radicalizada politización de la victoria olímpica responde más, desde nuestra perspectiva, a una larga y penosa tradición de derrotas en los eventos internacionales que se han establecido en lo más profundo de nuestro ser. Todos apoyamos a México en nuestros partidos pero NUNCA esperamos que ganen, como si viéramos los juegos sabiendo apriorísticamente la derrota, y esperando que terminen los 90 minutos. Seamos sinceros, cuando la selección gana un partido no celebramos la victoria, sino la sorpresa que nos causa que efectivamente hayan ganado. ¿O van a decir que los chicos que ganaron oro en las olimpiadas de matemáticas también fueron pagados? Lo único verdaderamente politizado aquí es la costumbre de no creer en nosotros mismos como sociedad…

Si bien en estos momentos angustiantes hay muchas razones para seguirle chingando, pues que también las haya para darnos ese empujoncito y levantarnos, de traer las ganas de salir adelante y de no dejar que nos callen. Si esperamos que un montón de gente en los altos mandos nos escuche, si esperamos que todos aquellos que viven tras el televisor y son indiferentes ante la situación nos escuche, si queremos que los mas pequeños y los más grandes nos escuchen, si queremos demostrar que el cambio nos urge y lo exigimos porque nos hace falta, porque es lo correcto, entonces ¿por qué no podemos ser lo suficientemente tolerantes para dejar que alguien se alegre con sus 24 horas de triunfo futbolero? Al fin y al cabo el borlote no dura tanto, al menos éste no.

Pa'l que preguntaba: NO, la celebración no hace que se olviden las cuestiones importantes...

Pa’l que preguntaba: NO, la celebración no hace que se olviden las cuestiones importantes…

No se trata de apoyar posturas, simplemente nos ha resultado un tanto brusco el entrar a estas redes sociales y ver que, como dicen por ahí, “no faltaba el hipster” que le echa tierra a los festejos de hoy, que ponen etiquetas e insultan a quienes están contentos. Es válido tanto alegrarse como sentirse insultado. Bien lo mencionaba en entradas anteriores nuestro compañero Psiconauta en su entrada “la lógica de marchar tranquilo en un país emputado:La mayoría de los mexicanos en estas marchas no se ven enojados, se ven festivos, se ven amistosos.-“ Si la meta es la unión para lograr un fin  común, entonces no encontramos el sentido de machacar esos buenos momentos. ¿Por qué ese enojo no se demuestra mejor en estas manifestaciones públicas? Pues porque el ser humano a pesar de todo, siempre encuentra una razón para sonreír.

Decimos por ahí (sí, también por ahí) que es una distracción más para mantener al pueblo idiotizado, y quizá sí somos bien tontos, pero tampoco hay que seguirnos tachando de ello entre nosotros, sino ¿qué cara estaremos dando? No todo es malo muchachos, en estos tiempos de insatisfacción y amenaza para la mejora de un país tan bonito como el nuestro, también se vale sonreírle a los pequeños momentos y a los buenos detalles.

"¡Mira, Lusho! ¿A poco no se ve bien padre con el color de la selección?"

“¡Mira, Lusho! ¿A poco no se ve bien padre con el color de la selección?”

Queda entonces la pregunta: ¿quién tiene entonces la razón, el que ve pantallas de humo por doquier o un par de estudiantes derrochando letras? Como todo, la moneda tiene dos caras, pero la propuesta siempre es que hay que aprender a criticar, y hacerlo con fundamento. ¿O están cómodos de ser tachados de conformistas por alguien que se siente aún más cómodo en su torre de marfil de autoproclamada superioridad moral? ¡Hay que echarle coco, caray!

Para todos ustedes, Sweetbadass y Tortugueando. Cambio y fuera.

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Acerca de tortugueando

You know you've got a problem when you got nothing to say...

Un comentario el “Triunfos robados: métsican olimpic edishon

  1. ¡Qué caray! ¿entonces esto se trata de pelear a los peleoneros para que no peleen? eso me contraria un poco. Yo también los cito: “¡Hay que echarle coco, caray!”

    Por otro lado, totalmente de acuerdo con aquello de que cada quien sabrá con qué se alegra, ya lo decía yo no hace mucho, la banda iluminada anda queriendo evangelizar por donde caiga y se les olvida el derecho básico de libertad que ellos mismos exigen.

    P.D. Soy fans del título 😉

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